430 Galileo genera flujos de movimiento y crea diferentes áreas de trabajo

Hace años ya que las oficinas muy compartimentadas dieron paso a espacios más abiertos y colaborativos. Pero eso no significa que la evolución de las dinámicas de trabajo no requiera de entornos que puedan atender las necesidades diversas del equipo dentro de las mismas cuatro paredes. Por eso, las oficinas deben estar preparadas y dar respuestas a estas nuevas realidades.

El trabajo individual delante de la pantalla del ordenador es esencial, pero se compagina cada día más con reuniones esporádicas, descansos para el café, momentos de máxima concentración, presentaciones de equipo e incluso cursos de formación.

430 Galileo nace con la vista puesta en esa necesidad de orden y de soluciones funcionales para esos open spaces. La silueta curvada de esta colección de mobiliario es multifuncional, y no sólo ofrece una solución avanzada de almacenaje, sino que permite, además, crear espacios de diferentes características para el trabajo.

Sus curvas permiten separar zonas con diferentes usos y necesidades, como pueda ser, la zona de paso disociada de las áreas abiertas del trabajo de los empleados, que quedan así libres del trasiego de los visitantes.
 


La capacidad de 430 Galileo de crecer y evolucionar de la mano del espacio y de sus usuarios permite redistribuir el movimiento dentro de unas oficinas, albergar todo tipo de materiales y objetos, y servir de punto de encuentro gracias a su capacidad para acoger elementos adicionales como pantallas, pizarras y superficies de trabajo, entre otros.